Fotografía panorámica esférica. Tutorial de iniciación

Publicado el 22/04/13

FOTOGRAFÍA PANORÁMICA ESFÉRICA
TUTORIAL DE INICIACIÓN
 
 
1ª PARTE: LAS TOMAS Y EL EQUIPO
 
 
1ª PARTE: LAS TOMAS Y EL EQUIPO
 
A falta de una definición académica, convengamos en que se trata de una imagen completa  de 360 grados de todo lo que nos rodea en todas direcciones, que posibilita al espectador interactuar, y que persigue la sensación de encontrarse físicamente allí donde se toma.
 
Todos o casi todos hemos realizado alguna vez panorámicas “fijas” o tradicionales, su técnica no tiene mucha dificultad más allá de tener un poco cuidado en solapar las imágenes contiguas y hacerlo de forma más o menos nivelada, para pasarlo acto seguido a alguno de los programas de ensamblado. Hay, incluso, varios modelos de compactas muy sencillas, que realizan muy bien esta labor desde la propia cámara y  que ya llevan preinstalado el software adecuado.
 
El paso a las panorámicas esféricas es, hoy por hoy, un poco más laborioso pero en modo alguno complicado, sólo hay que ser “preciso”, virtud, por otra parte muy “fotográfica”. Los vertiginosos avances de la tecnología, lo están facilitando cada vez más.
 
Dividamos la técnica en dos fases muy bien diferenciadas: la toma y la edición. La primera de ellas es vital pues en caso de no hacerlo correctamente tendremos después numerosos problemas para arreglarlo.
 
1. Las tomas.
Destaquemos tres aspectos básicos fundamentales al utilizar la cámara: El reparto de las tomas, el propio punto de toma y la exposición. Los dos primeros son previos al trabajo y una vez realizados, nos valdrán para cualquier panorámica siempre que utilicemos el mismo equipo, claro. También aquí hablaremos del equipo necesario.
 
1.1.  Reparto de las tomas
Imaginemos que estamos dentro y en el centro de una gran esfera, se trata simplemente de partir esta gran bola en partes iguales y enteras, de tal modo que cada parte, además, se solape un poco con todas las de su alrededor y siempre de la misma forma, es decir sea un poco más grande de lo necesario. Este solape que le sobra a cada cacho servirá para ensamblar, pero no se apreciará en la imagen final. Esta parte sobrante, debe ser aproximadamente del 20 al 30% de la longitud del lado del fotograma por cada lado, de forma que, para las cuentas del reparto debemos contar con un 15%+15% ya que la siguiente también solapa:

 
Es importante señalar que en la secuencia de fotos del barrido horizontal, la cámara debe estar en la posición de encuadre vertical, con el fin de cubrir el mayor ángulo posible y dejar el techo y el suelo para poder hacerlo con pocas tomas o mejor con una sola para el techo y otra para el suelo (cenit y nadir) aunque podríamos hacer también otros barridos intermedios a 45 º pero se nos complica un poco la labor.
 
¿En cuántas partes lo dividimos? pues dependerá del equipo que tengamos. Cuanto más angular sea nuestro objetivo y mayor sea el sensor, menos divisiones nos saldrán, menos fotos haremos y más fácil nos resultará todo.
Los observadores avezados, como lo son todos los de la AFT habrán captado ya que también ocurrirá, que cuantas más tomas hagamos, será más complicado, sí, pero obtendremos mucha más calidad.
Lo importante aquí es que las partes de la tarta sean lo más iguales posibles pues, si no es así, los comensales (ensambladores) se cabrearán.
 
¿Cómo averiguo el ángulo de mi objetivo? Pues hay dos formas perfectamente válidas: la puramente empírica a “ojímetro” mirando por el visor  o con los datos del fabricante que, por serles más favorable,  suelen darlo para la diagonal del formato que cubren, dato éste que no nos vale, pues debemos convertirlo al lado que utilicemos para el reparto mediante simples matemáticas:
 

Por ejemplo para el sensor full frame del esquema:
Como hemos de solapar el 30% utilizaremos sólo 16,8 mm del lado menor.
 Si el fabricante nos dice que su objetivo tiene un ángulo de 120º, el lado menor, que es el que nos interesa tendrá:
120x24/43,3=66,5º
Para nuestras cuentas para los 16,8 mm nos dará 46,6 º
360/46,6= 7,72 tomas
Como nuestras tomas tienen que ser enteras tendremos que hacer 8 para dar la vuelta completa, cada una de ellas a 45 grados: 360/8=45º   (0º, 45º, 90º, 135º, 180º,…360º)
 
 
1.2 Punto de toma
Este asunto, a pesar de su simpleza teórica, es el que suele dar mayores quebraderos de cabeza.
Es de perogrullo pensar que debemos hacer todas las tomas desde el mismo sitio. ¿o no?
Todos hemos comprobado, por ejemplo en un paisaje, que una pequeñísima variación de milímetros en la posición de la cámara puede transformarse en diferencias de muchos metros en la lejanía, esto es geometría elemental.
Este punto, por tanto, debe variar lo menos posible, cuanto más cerca tengamos el motivo, más precisión necesitamos y no porque sea diferente, sino porque, como la suciedad en la ropa clara, se nota más.
Este punto, es la pupila de entrada, el mal llamado punto “nodal” pero le llamaremos así para entendernos.
Se trata exactamente del punto en el que la imagen, dentro del objetivo, se invierte, o sea se pone boca abajo y se da la vuelta. ¡Menos mal que inventaron el pentaprisma para poder ver en cristiano! Suele coincidir con el plano donde colocan el diafragma, pero no siempre.
Señalar que no es un punto matemáticamente exacto sino un pequeño segmento.
 
¿Cómo puedo saber dónde está en mi objetivo? Pues los fabricantes podrían tener la amabilidad de decirlo, pero varias razones que exceden este artículo, lo dejaremos para otra ocasión. De manera que, o se lo copiamos a quienes se lo han currado, o lo calculamos nosotros, no hay otra. 
Sólo decir que hay sistemas sencillos y poco fiables, de alineación visual y otros muy buenos utilizando punteros láser.
Los de alineación visual no suelen funcionar, no porque no sean correctos, que sí lo son, sino porque es muy difícil ser precisos observando en la distancia con un gran angular, y mucho más difícil con un ojo de pez, por sus deformaciones.
 
Para el que lo quiera intentar sólo tiene que nivelar la cámara en un trípode y observar dos objetos cercano y lejano. Las distancias relativas entre ellos no deben variar la girar la cámara, tanto en vertical como en horizontal, para ajustarlo es preciso mover la cámara, respecto al eje de rotación, hacia atrás o hacia delante para el eje horizontal,  y subirla o bajarla para el eje vertical.
 
Aquí podéis ver algunos ya realizados en las cámaras más usuales:
 
Y aquí os dejo otro de los mejores que he visto, basado en la técnica del láser, de Thomas Schwenger. Perfecto y comprobado, es el que yo utilizo:
 
1.3 La exposición y ajustes de cámara.
Pongamos que ya tenemos la “geometría” y ya tenemos, por tanto,  repartida la esfera imaginaria, y la cámara situada de tal modo que siempre pueda girar, sin desviarse,  desde el punto nodal en todas direcciones.
 
Puesto que al final vamos a obtener una imagen única, es elemental pensar que todos los ajustes de cámara deben ser iguales, tal y como lo hacemos con las panos tradicionales.
 
El problema aquí es que, una vez elegido el punto de toma,  no podemos elegir encuadre, sencillamente: no hay encuadre, todo es el encuadre, de tal forma que debemos ajustar la exposición para captar las luces en toda su relación de luminosidad, cuyas diferencias en exteriores pueden llegar a ser brutales,  del orden de 1 a 100.000 veces (unos 16 pasos f/), frecuentemente por encima de la capacidad de nuestro sensor (de 8 a 10 pasos).
 
La técnica también ha resuelto esto: es muy habitual, en esos casos, combinar el ensamblado con  técnicas HDR (+- 3 ó más)  para ajustar dichas diferencias al sensor variando la velocidad, pues si usáramos el diafragma nos alterará la profundidad de campo. Debemos asegurarnos pues, en esta fase, que nuestro sensor ha captado correctamente todas estas diferencias. Los programas modernos son capaces de ensamblar y además ajustar luminosidades, ambas cosas simultáneamente, de un modo asombroso.
 
Por lo demás decir que el resto de ajustes debe mantenerse constante:
Foco: Siempre en manual, el autofoco prohibido. Ajustado a la hiperfocal, que como sabéis se trata del punto de foco que combinado con un diafragma dado nos proporcione la mayor profundidad de campo posible.
 
Zoom: al máximo ángulo con el que hemos calculado el punto nodal y mientras hacemos las tomas ¡ni tocarlo!, si lo admite: bloquearlo, y si está muy flojo: esparadrapo para dejarlo quieto, no te cortes.
Diafragma: Siempre en manual, prohibidos todos los autos, prohibidas todas las prioridades a la S a la F, a la Av, a la Tv y al ojal de la correa, y prohibidos todas las P y todos los programas esos de los iconitos que maldita la falta que hacen, por cierto.
Sólo la M, y nada más que la M.
Velocidad: siempre manual y constante salvo cuando se exponga para HDR.
Si trabajas con un sol de justicia y el condenado sale sin nubes, tampoco te cortes, sitúate de tal forma que quede detrás de algún árbol, una farola o cualquier otro elemento. No hay HDR capaz de resolver  eso.
 
 
1.4 Equipo
Cámara y ópticas:
Se podría teóricamente usar una compacta, hay incluso quien lo ha logrado, pero se trata de una heroicidad digna del mejor de los  aplausos.
Es casi obligado usar una cámara réflex con un gran angular. La gran mayoría de las panorámicas esféricas publicadas, están realizadas con equipos de nivel medio y sensores 1,5x ó 1,6x  utilizando ópticas en torno al intervalo  de  10 a 20 mm de distancia focal, muchas de ellas zoom. Con esas combinaciones podemos repartir en unas 8, 10 ó 12 tomas horizontales + suelo y techo (cenit y nadir)
 
Trípode:
Cuanto más pesado y estable, mejor. Lastrarlo si es posible, cuidado con tus pies y con el mirón de al lado, al girar la cámara. Si lo mueves mientras haces el barrido, borra todo y empieza otra vez.
 
Aunque parezca mentira, es posible hacer todo sin trípode y sin cabezal panorámico o sea directamente  “a mano” siempre que se tenga un ojo de pez  de 180 grados, mucho cuidado con el nivelado y estar dispuesto a trabajar bastante en post edición.

Cabezal panorámico:
Permite colocar la cámara para que gire desde el punto nodal en todas direcciones.
Si te aficionas lo terminarás comprando. Tienes la opción pelín más barata del bricolage que funciona perfectamente para una combinación determinada de cámara/objetivo.
Ha de ser sólido, estable,  y estar muy bien nivelado en las dos direcciones.
Para el reparto de las tomas debemos tener una escala graduada a 360 grados (muchos cabezales normales la llevan) o bien un repartidor por clics regulados que es la mejor opción y más cómoda. Existen incluso motorizados a un precio también “motorizado” y automáticos hasta con un coche debajo como el que usa Google para su street view.
 
 


 
Disparos
Sé ordenado y meticuloso, la cámara siempre en posición vertical, nivela todo bien, el cabezal panorámico no es simétrico por lo que debe estar siempre del mismo lado hacia el fotógrafo (señálalo claramente),  comienza con las horizontales, y por la más importante, de izquierda a derecha (no da lo mismo), luego la del cielo y por último la del suelo,  dile al colega que te acompaña que se calle y que se separe un poco del trípode mientras analizas y disparas.
Si la cámara te lo permite para tomas consecutivas, levanta espejo y usa el autodisparador a 2 seg., pues el cable de disparo se suele enredar cuando giras. También se suele enredar la correa.
Una vez hecha la primera, no vuelvas a mirar por el visor, no hace falta, evitarás movimientos involuntarios, tampoco compruebes histograma cada vez por el mismo motivo. Si has medido bien, no te preocupes, todo estará correcto.
Mueve la cámara suavemente pero con cierta firmeza, como cuando disparas, y deja unos segundos que se estabilice antes de cada toma. Para la última del suelo usa 10 seg. de retardo para que te de tiempo a huir a tí, y a tu colega, sepárate de la cámara 10 metros por lo menos o escóndete detrás de algo,  tener que borrarse uno mismo es de lo más frustrante.
Si vas por la noche llévate una linterna de las que se ponen en la frente, necesitarás las dos manos.
En fin: suerte.
 
 
2ª PARTE: LA EDICIÓN
 
Es lo más sencillo pues ya está hecho el 90% del trabajo. Funcionará si las tomas han sido hechas correctamente, todos los posibles problemas que surjan a continuación se derivan, indefectiblemente, de errores anteriores.
 
Mediante la edición, conseguiremos restituir la imaginaria esfera del comienzo, a su situación original, para lo que nos serviremos de las siguientes herramientas:
 
1.- Proyección equirrectangular
Es el resultado de unir todas las tomas y transformarlas en una proyección plana de dos dimensiones de modo similar al utilizado por los cartógrafos para sus mapas. Se utilizan para ello los mismos programas que los usados para el ensamblado de panorámicas tradicionales,  existen escasamente una docena, los más usados son Photomerge de Ps, Realviz Stitcher, Kolor Autopano, Panoweaver, Panorama Tools y Pt Gui Pro, entre otros. Con ellos pasa lo que con los reveladores raw, algunos van mejor que otros según para qué foto en particular.
De los que he usado, que han sido prácticamente todos, me quedo actualmente con Ptgui Pro pues es uno de los más versátiles y tiene control total.
 
El proceso es muy sencillo, podemos revelar los raw a nuestro gusto, aplicar a todas los fotos los mismos ajustes, sacar en tiff y las cargamos en el orden que han sido tomadas,  pero también podemos cargar directamente en los programas los raw sin tocarlos que es lo más aconsejable en el caso de disparar en horquillado para Hdr .
 
Una vez cargadas, le damos a alinear y escogemos proyección equirectangular.
 

 
El programa detecta automáticamente que es un Hdr y nos pregunta si la pano ha sido creada con trípode o de otra forma:

Por muy bien que lo hayamos hecho, casi siempre es necesario enderezar las líneas verticales, cosa que se realiza de un modo muy sencillo escogiendo parejas de puntos en líneas que deben ser verticales, con dos o tres pares de puntos es suficiente:

Dando a F5 el sistema nos califica el trabajo hasta ese momento, debe situarlo como “bueno” o “muy bueno” lo que sería un notable alto. La matrícula de honor la da en raras ocasiones
 
Una vez sabemos que el ensamblado va a ser correcto, tenemos numerosas variables de intervención, proyecciones diferentes para panos normales y otras variables así como las variaciones que nos ofrece la fusión en Hdr que puede ser automática o manual y, a su vez, con numerosas opciones.
 
Para terminar le pedimos “create panorama” especificándole el formato, la ruta de guardado, etc. Aquí se puede llevar un rato largo, su duración dependerá de la cantidad y tamaño de las fotos, del formato que le hayamos pedido, de la profundidad de color, y de la capacidad de proceso de nuestro ordenador. No son raros tiempos de 10 minutos ó  o más trabajando en alta resolución y con HDR.
 
A esta proyección, después en PS,  la podemos realizar ciertos ajustes generales y alguna pequeña clonación o parches siempre que no nos acerquemos a los bordes pues en ellos la imagen está completamente deformada y debe mantenerse así.
Desde aquí podríamos ya realizar la panorámica final –de hecho existe un visualizador previo- pero como debemos borrar el trípode, y desde aquí no se puede hacer,  no tenemos más remedio que hacer otro paso y convertirla en lo que se llama proyección “cúbica”
 
2- Proyección cúbica
Dentro de la imaginaria esfera del comienzo, puede inscribirse un cubo perfecto de 6 caras. Cada una de ellas constituye la proyección ortogonal de la imagen del casquete esférico que lleva encima.
Estas caras son las 6 fotografías independientes que nos da al programa y con las que podemos trabajar sin problemas, siempre y cuando no toquemos los bordes.
 
Uno de los  programa más sencillos para transformar la equirectangular a cúbica es el Pano2VR. Sólo tenemos que arrastarla a su ventana y pedirle las 6 caras del cubo: 
 
 
Cuando ya tenemos, por fin, la cara de abajo, nos la llevamos a PS,  borramos el trípode por clonación o por parches y podemos aprovechar de paso para incluir nuestro logotipo:
 
 
Una vez retocadas de estas forma, volvemos a llevarnos las 6 caras a la misma ventana del Pano 2VR y hemos terminado.
 
3.- Visualización
Sólo nos resta pasar a cualquier visualizador mediante el mismo programa. Pano2VR permite pasar a Flash o a Quicktime en la resolución que deseemos desde las 6 imágenes de la proyección cúbica.
En flash podemos colgarla en cualquier web o bien, como en las fotos del flickr, pasarla previamente a un servidor que nos facilitará el código. Uno de los más usados en España es  www.viewat.org que admite archivos quicktime e incluso directamente las 6 caras del cubo en zip, su servidor las pasa automáticamente a flash 10 y las publica en cinco minutos al mundo entero.  Otra web del mismo tipo es http://www.360cities.net/
 
Y ¡¡voilá!!
 
Hasta aquí la iniciación, el sistema como todo, admite infinidad de combinaciones y trasteos, es posible realizar collages, trabajar rodeado completamente de personas en movimiento, trabajar desde medios móviles, desde avionetas, desde bicicletas, escalando montañas, simular el vacío absoluto y situaciones en el espacio, etc. etc. En fin, casi cualquier cosa que pueda imaginarse, se puede hacer.
 
Unas leves sugerencias:
 
...como una esférica parte de un cubo de 6 caras iguales... ¿qué nos impide realizar 6 imágenes de por ejemplo 2000x2000 píxeles e incluir en ellas nuestras fotos, nuestros textos, nuestros dibujos o collages y convertirla luego en una esférica?.
 
...como una esférica es una gran "bola" ¿qué nos impide colocar la cámara en un monopie, y a modo de pértiga, sacarla en el vacío en horizontal,  por una ventana de una torre muy alta?  
 
... O ponerla en lo alto de un mástil de 6 metros?
 
...O ponerla inclinada sobre un río, como si estuviéramos pescando...
 
...O colgarla de un globo...
 
¡Bienvenidos al apasionante mundo de las panorámicas!



 
© 2012 AFT José María Moreno Santiago
 

 

 

CONVENTO DE LA CONCEPCIÓN FRANCISCANA. TOLEDO Proceso de restauración

Publicado el 22/04/13

El convento de la Concepción Francisca se ubica al Norte del casco histórico de Toledo limitado al norte por la muralla de la ciudad y frontero con el desaparecido Miradero; el lado oeste del recinto es medianero con el alto paredón del Hospital de la Santa Cruz y la fachada sur da a la palaza con una pendiente que permite, bordeando los ábsides de la iglesia, bajar hasta el puente de Alcántara. El Convento fue fundado en el siglo XV por doña Beatriz de Silva y, tras muchas vicisitudes, encontró su ubicación definitiva -la actual- en lo que hasta entonces era el convento de los franciscanos, cuando estos se trasladaron a San Juan de los Reyes. Con la llegada de las Concepcionistas, el convento se transformó enormemente. Se reformó la iglesia, se construyó el claustro alto y el lugar tomó tintes renacentistas que se unieron a los góticos.
La tercera actuación realizada por el Consorcio de la Ciudad de Toledo en el convento de la Concepción Franciscana ha tenido por objeto contemplar la obra de construcción de la cámara ventilada que separa la fachada del convento del escombro depositado en la plaza. La creación bajo esta plaza de un espacio accesible desde la calle, ha propiciado la generación de un espacio visitable que, sin interferir en el espacio privado de la vida conventual, permite un recorrido desde el subsuelo al exterior del convento, pasando al interior por un espacio habilitado que desemboca en un antiguo patio al pie de la torre mudéjar, que ha sido cubierto con un techo plano de vidrio. Desde aquí se inicia un recorrido que culmina en un a espectacular cripta abovedada, cuyo uso originario parece ser el de servir de panteón, a juzgar por el conjunto de tumbas de lucillos superpuestos, modo de enterramiento de época mudéjar, caracterizado por tumbas de ladrillo cerradas con una cubierta también de ladrillo.

TOLEDO CON OJOS DE HALCÓN Cómo se hizo y, de paso, cómo hacer gigapanos

Publicado el 20/11/11

 

Lo primero pedir disculpas por atreverme a hacer un "cómo se hizo" sobre esta técnica de la que sólo empiezo a ser aprendiz y sobre la que sólo he aplicado algunas directrices mal traducidas de la red, pero sobre todo, el sentido común.

Para el que lo quiera intentar, recomiendo antes de nada, ejercitarse a fondo sobre las técnicas de panorámicas digamos "normales"  pues este sólo es un caso particular de ellas, pero trabajando a gran escala.
 
 
EL Propósito
Muchas veces los fotógrafos sonreímos,  al ver en el cine, cómo se amplía una imagen de una foto normalita hasta detalles minúsculos con una definición increíble. El ejemplo histórico más ilustrativo puede ser Blow-up de Antonioni, e incluso, actualmente, en las series televisivas del CSI. Estos efectos sobre las fotos realizadas con los medios que aparecen en esas escenas, con películas de35 mmy con las cámaras digitales que usan de formato APS-C,  son un engaño, se trata de  una ficción absolutamente irreal y falsa, por mucho ordenador maravilloso que tengan.
Lo que da ya carcajadas es cuando lo hacen a partir de un fotograma obtenido de  una cámara de video de la calle...
Hoy por hoy, para lograrlo de verdad, necesitamos obtener una  fotografía de un tamaño enorme y tener una herramienta adecuada con el fin de poder visualizar todos y cada uno de sus detalles con gran definición y de un modo ágil.
 
 
El Planteamiento
Se trata  de dividir la imagen en muchas partes iguales, de un modo ordenado, para obtener una fotografía de cada una de esas partes y después unirlas, tan sencillo como eso.
En este ejemplo, la  imagen la dividí en 14 filas y 50 columnas, lo que nos da un total de 700 fotografías.
 
 
 
La Madre Naturaleza
Bueno, he dicho “sencillo”, lo que no significa que no haya algunos problemas prácticos que salvar.
Nos encontraremos con los siguientes obstáculos digamos “naturales”, derivados de la propia ejecución, pues los cientos o miles de fotos que hagamos,  tienen un único destino: UNA SOLA FOTO.
 
- Tiempo meteorológico: Vamos a realizar muchas fotografías que pueden requerir  varias horas de ejecución, por ello precisamos, en el caso de exteriores, tener un tiempo atmosférico estable que permita tomar todas las fotos sin grandes cambios de luces y sombras, durante todo ese tiempo,  para al final, dar un aspecto lo más real posible en la fotografía de conjunto.
 
- Viento: Vamos a usar casi siempre teleobjetivos en el entorno de100 a400 mmde distancia focal o más largos. Estos componentes son grandes y con sus parasoles puestos ofrecen mucha superficie expuesta a la presión del aire, por dicho motivo, y en el caso de exteriores, necesitamos el aire en calma o bien proteger el equipo con algún elemento natural o artificial que impida la más pequeña vibración, puede ser un árbol, un muro o cualquier artilugio artificial que, obviamente,  no puede estar solidariamente unido al equipo.   
 
- Cielos: Aunque no lo parezca, en tiempos de segundos, las nubes se mueven y mucho. Para evitar que esto se aprecie, es preciso abordar las tomas del cielo lo más rápidamente posible y de forma consecutiva, por ello, es casi imprescindible empezar haciendo los barridos de izquierda a derecha y por filas en lugar que por columnas. Cuando terminemos los cielos, ya podemos tranquilamente atajar los edificios, éstos, por lo general , tienden a quedarse quietos.
En resumen: en exteriores debemos prever, de antemano, unas circunstancias climatológicas favorables durante un par de horas al menos, si no es el caso, mejor dejarlo para otra ocasión y no perder el tiempo.
 
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La fotografía en la restauración del Patrimonio

Publicado el 06/04/11

LA FOTOGRAFÍA EN LA RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO

Herramientas de estudio y exhibición

 Grabado

Todos los toledanos hemos deambulado cientos de veces, con los avatares de nuestras ocupaciones, por la última capa de la historia, la actual, sin percibir que debajo de nuestros pies están bien latentes las de los toledanos que nos antecedieron, toledanos romanos, cartagineses, visigodos, árabes, judíos e incluso toledanos de la edad de piedra y del bronce. A ellos con seguridad les ocurrió lo mismo dejando a su paso las señas de su modo de vida, del mismo modo que nosotros también las dejamos para su estudio a las futuras generaciones.

Pocos años después de que a José Nicéphore Niepce, sobre 1826, se le ocurriera inventar la fotografía y Louis Daguerre la popularizara en nuestro vecino país, a Toledo llegaron pronto varios fotógrafos. El primero del que se tiene constancia fue Edward King Tensión, que ya en 1852 realizó unas magníficas imágenes anteriores incluso a las de Clifford y Jean Laurent, cinco años después. Sus elementales cámaras impresionaban placas de vidrio al colodión, cuya fabricación se realizaba muchas veces en el mismo momento de hacer las tomas.

 




Es preciso imaginarse la estampa subidos en sus carros y tiendas de campaña donde realizaban todo el proceso para comprender y valorar su inestimable labor. Sus trabajos no sólo se merecen nuestra admiración por su dificultad práctica, que también, sino que constituyen, en muchas ocasiones, fotografías de calidad magníficamente compuestas y con una gran gama cromática. Hoy en día es posible realizar fantásticas copias murales a partir de aquéllos negativos, que por su gran tamaño rinden una calidad que ya quisieran para sí muchas de las cámaras digitales actuales, por no decir todas.

   

Hasta ese momento convengamos que las pruebas gráficas existentes, fruto de la mano de los dibujantes y de los maestros grabadores, eran maravillosas, pero ciertamente propensas a las deformaciones de perspectiva y a los cambios cromáticos, cuando no a la peligrosa y propia imaginación del autor. La fotografía desde su aparición se volvió entonces bastante terca en sus resultados, desvelando no pocos errores que, en alguna ocasión, autor tras autor vinieron plagiándose a través del tiempo sin el más mínimo pudor y con fuentes poco fiables.

Esta herramienta se convirtió desde entonces en un aliado insustituible para investigadores e historiadores, tanto en la rama del reportaje costumbrista y de la contienda civil, como en la documentación gráfica de sus aliados: los magníficos rincones, edificaciones y paisajes urbanos.

En la ciudad de Toledo, las cámaras de los Hermanos Rodríguez, de Loty, de Aldus, de Abelardo Linares, de Mariano Moreno, Hauser y Menet y tantos otros contribuyeron a este legado. Mención especial merece Casiano Alguacil Blázquez, nacido en 1832 en la localidad toledana de Mazarambroz, que a sus treinta años se estableció en la calle de la Plata. Aunque retrató muchos personajes y preciosas escenas urbanas, estuvo dedicado principalmente a las edificaciones monumentales y objetos artísticos. Es, quizá, junto a los hermanos Rodríguez uno de los más prolíficos y prestigiosos fotógrafos que ha tenido Toledo, y cuyo legado constituye el corpus documental de nuestros archivos.

Es de lamentar que en estos primeros años, en general, la fotografía fuese infravalorada, cuando no denostada, por la inexplicable rivalidad social que existía con la pintura y el dibujo; algo así sucede ahora con respecto a la dualidad fotografía analógica versus digital.

Este hecho, agravado por el escaso interés que suscitaban las nuevas tecnologías en las autoridades de entonces, provocó que hasta muchos años después estos archivos estuvieran vergonzosamente abandonados cuando no perdidos. Da estupor comprobar, incluso hoy en día, cómo es posible encontrar colecciones completas de negativos en placas de vidrio de Toledo en museos americanos y europeos completamente desconocidas para los toledanos, y que gracias a iniciativas particulares van siendo recuperadas poco a poco con economías muy modestas. Es el caso del esfuerzo y la generosidad de Eduardo Sánchez Butragueño, que en su fantástico blog “Toledo Olvidado” nos regala semana a semana estos bellos descubrimientos, de los que atesora hasta hoy más de cinco mil imágenes. Me consta que numerosos investigadores y arqueólogos han acudido a él, antes que a los archivos, para documentar sus estudios.

Recuerdo cuando comenzaba en esto de la fotografía junto a Carlos Villasante, allá por los años 70, que nos avisaron de una obra en la cuesta de Belén, pues habían encontrado una caja “llena de placas de cristal de algo muy raro” que parecían fotos y que iban a ir al escombro. ¡Se trataba del archivo de negativos de Abelardo Linares, nada menos!.

Aunque es preciso reconocer aquí alguna iniciativa pública digna de todo elogio de no hace muchos años, como la recuperación para la museística de los archivos de Casiano Alguacil, los Hermanos Rodríguez, Luís Escobar y algunos más. Convengamos que va siendo hora de tomar en consideración estos irrepetibles documentos históricos, y que nuestros archivos y museos por fin les vayan formando asiento y los reciban y conserven como se merecen.

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