En tiempos denominada “Explanada de San Miguel” por su proximidad con la Iglesia de San Miguel el Alto. Ha sido utilizada como estación de autobuses hasta su definitiva ubicación frente al Puente de Azarquiel.

Se edificó en ella un aparcamiento subterráneo, cuya cubierta, a modo de terraza, ha constituido una de las zonas mas abandonadas de la ciudad durante los últimos años.

Este privilegiado lugar hoy muestra todo su esplendor tras la rehabilitación promovida  por el Consorcio de la Ciudad de Toledo, bajo el proyecto del arquitecto José Antonio Rosado y ejecutadas las obras por la empresa Contratas y Viales S.L.

Desde aquí accedemos a la antiquísima Iglesia de San Miguel el Alto tal vez anterior a 1194 de bella factura mudéjar, en poder entonces, de los templarios.  También situada junto al omnipresente Alcázar de Toledo, sede inmediata del Museo del Ejército.